
Durante estos meses con Julia Bien, me ha preocupado, a al menos ocupado mucho como se creaba nuestro vinculo. En estos meses he aprendido a diferenciar el apego, que surgió muy pronto entre nosotras, del vínculo, que lo hacemos día a día y cada vez lo noto algo más fuerte; aun con sus dificultades.
Lo primero que note rápidamente es que su apego hacia mi, fue relativamente rápido ya que no había establecido un apego seguro en Vietnam con la cuidadora. Con lo cual para ella su pérdida original, la de su madre biológica debió ser y seguro que fue traumática en algunos aspectos ( recomiendo a todos “El niño adoptado: comprender la herida primaria”) pero no igual la pérdida de la cuidadora, ya que su apego como digo no era seguro. Por ello brevemente os extraigo de un texto de psicología (cursiva) a lo que me refiero:
Lo primero que note rápidamente es que su apego hacia mi, fue relativamente rápido ya que no había establecido un apego seguro en Vietnam con la cuidadora. Con lo cual para ella su pérdida original, la de su madre biológica debió ser y seguro que fue traumática en algunos aspectos ( recomiendo a todos “El niño adoptado: comprender la herida primaria”) pero no igual la pérdida de la cuidadora, ya que su apego como digo no era seguro. Por ello brevemente os extraigo de un texto de psicología (cursiva) a lo que me refiero:
El apego, se define como una vinculación afectiva intensa, duradera, de carácter singular, que se desarrolla y consolida entre dos personas, por medio de su interacción recíproca, y cuyo objetivo más inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección. No se trata de un sentimiento inmaterial, sino de conductas observables que comienzan de manera refleja.
El apego tiene una serie de características comportamentales:
· Esforzarse por mantener la proximidad con la persona con la que se establece.
· Resistirse a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida
· Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego
· Usar la figura de apego como base de seguridad desde la cual poder explorar el mundo físico y social
· Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando en ella apoyo y bienestar emocional .
No observamos ninguna de estas conductas en Julia Bien cuando la visitábamos y la visitamos 3 veces en el orfanato antes de que por fin nos quedáramos juntos para siempre. Julia no le echaba los brazos a la cuidadora, le daba igual quien la tuviera en brazos. No lloraba al irse ni se refugiaba en ella. De hecho ya el segundo día prefería estar con nosotros, aunque tampoco lloraba al irnos.
· Esforzarse por mantener la proximidad con la persona con la que se establece.
· Resistirse a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida
· Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego
· Usar la figura de apego como base de seguridad desde la cual poder explorar el mundo físico y social
· Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando en ella apoyo y bienestar emocional .
No observamos ninguna de estas conductas en Julia Bien cuando la visitábamos y la visitamos 3 veces en el orfanato antes de que por fin nos quedáramos juntos para siempre. Julia no le echaba los brazos a la cuidadora, le daba igual quien la tuviera en brazos. No lloraba al irse ni se refugiaba en ella. De hecho ya el segundo día prefería estar con nosotros, aunque tampoco lloraba al irnos.
La evolución del apego sigue una secuencia típica de cuatro fases fundamentales:
· Preferencia por los miembros de la propia especie, en el nacimiento.
· Preferencia por las figuras familiares sin rechazar a los extraños: Entre los 3 y 5 meses el desarrollo.
· Vinculación y miedo a los extraños: Desde los 6 hasta los 12 meses el bebé manifiesta una clara preferencia por la figura de apego, rechazando a los desconocidos.
· Preferencia por los miembros de la propia especie, en el nacimiento.
· Preferencia por las figuras familiares sin rechazar a los extraños: Entre los 3 y 5 meses el desarrollo.
· Vinculación y miedo a los extraños: Desde los 6 hasta los 12 meses el bebé manifiesta una clara preferencia por la figura de apego, rechazando a los desconocidos.
Julia tenía poco mas de 6 meses y nunca nos rechazó, ni a nadie que la cogía los primeros días. Sólo a los dos días empezó a preferir estar con su padre, que la cogiera, la durmiera, la alimentara etc.... nunca lo observamos con la cuidadora.
· Independencia: A partir de los 12 meses, establecido ya el vínculo de apego, el niño va conquistando cierto grado de independencia gracias a sus nuevas capacidades de locomoción, verbales e intelectuales. Es lo que esta empezando ahora a hacer Julia.
Existe una clasificación de tipos de apego donde se establecen cuatro categorías:
· Apego seguro: Los bebés con este tipo de apego exploran de forma activa mientras están solos con la figura de apego, y pueden intranquilizarse visiblemente cuando los separan de ella. A menudo el bebé saluda a la figura de apego con afecto cuando regresa, y si está muy inquieto, tratará de entrar en contacto físico con ella. Estos bebés son sociables con extraños mientras la madre está presente. Y esto comenzó a hacerlo Julia en Vietnam con nosotros a las dos semanas más o menos y ya en España lo sigue manteniendo, nunca presento este apego con su cuidadora.
· Apego seguro: Los bebés con este tipo de apego exploran de forma activa mientras están solos con la figura de apego, y pueden intranquilizarse visiblemente cuando los separan de ella. A menudo el bebé saluda a la figura de apego con afecto cuando regresa, y si está muy inquieto, tratará de entrar en contacto físico con ella. Estos bebés son sociables con extraños mientras la madre está presente. Y esto comenzó a hacerlo Julia en Vietnam con nosotros a las dos semanas más o menos y ya en España lo sigue manteniendo, nunca presento este apego con su cuidadora.
· Apego resistente: Los bebés con este tipo de apego tratan de mantenerse cerca de la figura de apego y exploran muy poco mientras ella está presente. Se inquietan mucho cuando ésta se marcha, pero cuando regresa su reacción es ambivalente: permanece en su cercanía, pero pueden resistirse al contacto físico con ella mostrándose molestos por el abandono. Se muestran sumamente cautelosos con los extraños, aún en presencia de la figura de apego.
· Apego evasivo:. Los bebés con este tipo de apego muestran poco malestar cuando son separados de la figura de apego y generalmente rehuyen de ella cuando regresa aunque ésta trate de ganar su atención. Suelen ser sociables con los extraños pero pueden ignorarlos de la misma forma en que evitan a su figura de apego cuando regresa.
· Apego desorganizado/desorientado:. Es una combinación de los patrones de apego resistente y apego evasivo. El bebé puede mostrarse confuso permaneciendo inmóvil o acercarse para luego alejarse de forma abrupta a medida que la figura de apego se aproxima.
El apego quedó pronto claro, pero el vinculo, ha necesitado de más tiempo y estamos en ello, consiguiéndolo poco a poco. Pero a veces he notado y noto, como le cuesta fiarse de nosotros o de los demás y como le cuesta aceptarnos del todo.
La vinculación afectiva es una relación recíproca, afectuosa y fuerte entre dos personas, y es lo que normalmente se llama amor. A la hora de entablar una relación afectiva las personas se comportan de modos muy distintos. Algunos se muestran desconfiados, evasivos o ansiosos mientras que otros no tienen ningún miedo a abrirse a los demás. Unos parecen esperar el rechazo y otros la aceptación. Pero, ¿qué hace que seamos tan diferentes? ¿Somos igual de seguros o inseguros en la infancia y en la edad adulta? ¿Hemos tenido que aprender a amar?
Y sí, en todo de acuerdo con ello. A julia le costó algo más comenzar a AMAR y es que no se fiaba, no confiaba en un mundo que al principio le fue hostil. En ello seguimos, enseñándole y demostrándole que no le fallaremos. Pero quiero y necesito ser honesta, el apego fue fácil y el vínculo esta siendo apasionante, pero no tan espontáneo y fácil.
La formación de la relación afectiva depende tanto de la madre como del hijo, de manera que ambos están contribuyendo en mayor o menor medida a su desarrollo y mantenimiento. Durante los primeros meses de vida casi cualquier conducta del niño puede promover afecto y ternura en la madre: lloran, sonríen, miran a los ojos, emiten sonidos o balbucean, etc. Este comportamiento empuja a la madre a acercarse y responder a sus necesidades, de forma que el niño se da cuenta de que cuando llora alguien está ahí para consolarlo, darle cariño y alimentarlo.
Y así es como Julia Bien esta notando que la queremos incondicionalmente y se esta permitiendo el lujo de “empezar a amarnos de verdad” no solo a necesitarnos. Nos abraza, nos tira besos y a veces, toca nuestra cara, una caricia suave acompañada de una sonrisa, ¡cuánto amor siento en esos momentos! ... empieza a amar, el aprendizaje más bonito que puedo imaginar. Otras veces se enfada sin motivo aparente e incluso nos pega, ahí siento como le cuesta querernos.... pero poco a poco van cediendo esos momentos. Dejamos que se exprese, la calmamos, le ponemos nombre a esa emoción “corajitos” le llamamos y después, cuando pasa la tormentilla nos la comemos a besos..,..
Y así pasa mi niña del apego al vínculo y es una gozada compartirlo con ella y aprender a amarla cada día más , sin condiciones y con total libertad de expresión....
Y así es como Julia Bien esta notando que la queremos incondicionalmente y se esta permitiendo el lujo de “empezar a amarnos de verdad” no solo a necesitarnos. Nos abraza, nos tira besos y a veces, toca nuestra cara, una caricia suave acompañada de una sonrisa, ¡cuánto amor siento en esos momentos! ... empieza a amar, el aprendizaje más bonito que puedo imaginar. Otras veces se enfada sin motivo aparente e incluso nos pega, ahí siento como le cuesta querernos.... pero poco a poco van cediendo esos momentos. Dejamos que se exprese, la calmamos, le ponemos nombre a esa emoción “corajitos” le llamamos y después, cuando pasa la tormentilla nos la comemos a besos..,..
Y así pasa mi niña del apego al vínculo y es una gozada compartirlo con ella y aprender a amarla cada día más , sin condiciones y con total libertad de expresión....
2 comentarios:
Seguro que para ella sentir ese apego ha sido mucho mas fácil que todo lo que has explicado...por fin tienes unos papás que la quieren y no se separan nunca de ella.
Muchos besos.
Mary-Carmen.
Gracias por esta detallada explicación de los apegos y vínculos, como se van estableciendo, etc.
Soy Felisa, de Gasparyfamilia.blogspot.com, futura mamá de alguien que seguro nos espera en China..., y no hay palabras para agradecer la publicación de estas entradas que ayudan tanto a entender todo lo que puede pasar.
Encantanda de encontrar este blog, seguiré por aquí.
Saludos desde Stgo. de Compostela.
Felisa
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