jueves, 30 de septiembre de 2010

El final de mi historia en Vietnam, comenzó al pisar España.




Los días que restaron en Vietnam antes de volver los recuerdo, aun muy presentes por el poco tiempo que hace, largos, pesados por el calor y la novedad de la maternidad. Julia y yo tuvimos una gastroenteritis que nos llevó al hospital francés, nada serio que no se le curara con leche sin lactosa (nos dieron desde la ecai una leche para ella y ella nunca habia tomado leche) y con suero para la mamá. Pero el cansancio, los dias sin comer nada (¿quien hace dieta blanda en Hanoi?) y sin apenas dormir, pues mi Bien tenía muchos miedos de noche y dormía pegadita a nuestro cuerpo, sentados porque tumbados se asustaba, y esto agota a cualquiera, además de no descansar , el temor y la pena al ver sufrir a una criaturita de 6 mecesitos. Nos tenía miedo, echaba de menos su ambiente, pero se consolaba en brazos, era un querer y no poder o al revés a veces.



Así y todo (gastroenteritis y falta de sueño) nos fuimos a Halong, un crucero de dos días inolvidable en un camarote estupendo. Allí comenzamos a mejorar, a conocernos y querernos más y en definitiva a ser familia.



A la vuelta nos quedaron días de paseos por el lago, mucho tiempo en el centro comercial, unico lugar apacible y un oasis para el calor y haciendo vida de familia en el hotel. Nos cambiamos a uno mas grande, una suite y en una zona "más occidental" ya que en plena crisis estomacal yo no podia más con los olores de Vietnam centro. Sin casi poder respirar y ese olor tan fuerte....

En la embajada y con los papeleos fue todo bien y salimos el dia previsto, se portaron bien en la embajada a pesar del retraso en nuestro juicio, salimos con las demás familias para España. Hicimos algo más de turismo, algunos templos más, como el de la Literatura. Julia cada vez estaba más contenta y más guapa. Se le iban quitando sus ojeras y tez blanquecina y el sol le iba dando calidez a su carita. Pero aún no era ella misma ahora lo se.
Era una niña "resignada" a lo que quisieramos, no protestaba, apenas lloraba, reía muy poco (comparado con ahora alli parecia mucho) y no se atrevía a ser ella misma. Me gusta más mi Bien de ahora, que decide sin más quien le gusta y quien no y con quien y donde quiere estar. Tiene su genio, que intentamos encauzar, dejandolo salir y educar pero sin coartar su libertad de decision, de unos 7 mecesitos.

El momento más feliz que recuerdo en la vuelta fue cuando del avión segundo, el que nos llevaba de Bangkok a Madrid, despegó y vi en la pantalla destino Madrid. Sentirme cerca de España me liberó y me sentí fuerte. Mi Julia lo notó, ya que antes prefería estar con papá ( no me rechazaba pero elegía a papá, yo tambien lo hubiera hecho en Vietnam) y desde ese mismo instante, en el avión quizó estar conmigo, ahora estoy en una nuebe con ella en brazos todo el dia y con una "mamitis" que me hace sentirme la persona más feliz y afortunada del mundo.
Ahora come y duerme mejor, sus miedos van siendo menos, aunque aun tenemos dias de pesadillas y en definitiva, la voy viendo más adaptada y feliz y ver feliz a mi hija es la que más me importa en el mundo y lo que me mueve.

Pensé haber dicho adiós a Vietnam al principio, ya que no lo he pasado siempre bien allí, pero cada día en mi corazón siento más un hasta luego que un adios. A este país que vio nacer a mi hija y que sin duda nos ha dado una visión de nuestra vida más amplia, más llena y más feliz; le debemos tanto......

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hoy me he acordado de ti

Esta mañana, me sente un segundo a revisar el correo y puse el blog para revisar los blogs amigos. Mi peke, estaba dormidita y se desperto, así que la traje al ordenador, que le encanta (toquetea las teclas , mira fijamente las imagenes....) y como lo toca todo no se como le dio a entradas antiguas y salio una muy antigua de un video de Fievel y el nuevo mundo. Cuantas veces escuche esta canción llorando, riendo, angustiada, algo más contenta por tener alguna noticia .... pero siempre convencida de lo que la canción dice " NOS UNIRÁ EL AMOR" .
Hoy la escuche con Julia Bien pegadita a mi, así que lloré de felicidad e inmediatamente me acorde de ti, Isabel y despues de todas las que tambien esperais este momento. Desee veros así y encendí mi velita.
Mi niña, como es ella, parecía entender lo que sentía y sin parpadear, echo su cabecita en mi hombro y calladita vio el video entero, así pegadita a mi. Una cabecita, por cierto Isabel, ya con los pendientitos de ositos puestos, gracias.
Por eso, hoy Isabel quiero hacerte medio regalito, quiero que escuches esta canción atentamente y creas y sientas que "os unirá el amor" el otro medio se encargará de hacertelo tu tesoro Vietnamita cuando llegue, escuchando la canción pegadita a ti.
Un beso enorme e igualmente a todos los que esperais y aprovecho para felicitar a las familias catalanas asignadas, como no a Mari y Vicente.


lunes, 27 de septiembre de 2010

Mi vieje a Vietnam 4.

Después de conocer a Julia, el lunes, queriamos ir a visitarla el martes, no pudo ser y fue el miercoles cuando volvimos a verla. Aquel martes decidimos hacer algunas visitas turisticas a algunos templos de Vietnam. Los templos antiguos de Vietnam, evidentemente son de estetica y época China. En ellos se adora a Buda y se dejan presentes y ofrendas; fruta, comida, dulces, dinero.... y se quema incienso. Aquel dia quemamos incienso y pedimos que nuestra ceremonia de entrega no se siguiera retrasando. Se hizo muy largo ese martes.

El miercoles volvimos a ver a Julia. No pudo ser la ceremonia, debimos esperar al viernes. Julia nos recibió simpática como siempre y algo resfriada. Mocosa y con los ojitos llorosos, pero no lloró. Disfruto como nosotros de aquella mañana-tarde. Me parecio más bonita aquel día, más indefensa y más bebe que el primer día.
Tuvimos tiempo de ver más a fondo el orfanato y de sentirnos peor, peor por los que allí malviven, peor porque lo pudimos ver con nuestros ojos y sentir desde el alma y sobre todo y ya con un sentimiento de padres; porque ella se quedaba allí. Pero decidimos que las horas que estabamos con ella eran horas de disfrutar. Jugamos con ella, volvía a reir a carcajadas y nos regalaba su sonrisa sincera y esa mirada penetrante, profunda y limpia que tiene.
Pero que dificil se hacia irse de aquel lugar sin ella. Hubo problemas ese día y el siguiente con la ecai y con el orfanato, que retrasaban y retrasaban nuestra ceremonia, aun hoy no se porqué, y lo que imagino no lo puedo compartir en este momento y en este sitio. Pero eso solo es una opinión, la verdad no se si la sabremos.
Solo sé que el jueves, volvimos al orfanato y tuvimos que sacar al oso que llevamos dentro para defender a nuestra cria y conseguimos que la ceremonia fuese el día siguiente. (no iba a ser de otra forma, porque de una u otra forma nos llevabamos de allí a Julia Bien).
Esa noche la pase en vela a postas, quería ver amanecer el día en que por fin julia era mia para siempre en cuerpo y alma y no a ratos. A las 6 de la mañana partimos a Hai Duong y el director nos hizo esperar antes de que por fin pudieramos sacar a mi hija de allí, camino del juzgado donde tendría lugar la ceremonia.


En el coche que nos llevaba allí, pude descargar algo de tensión y disfrutar de mi hija. La ceremonia fue corta, un discurso breve del juez y otro de Fernando, para prometer que cuidaríamos a MI HIJA como si fuese biológica; me parecio tan imbecil tener que decir esto. Que siempre estaríamos en deuda con Vietnam y ....blablabla....





Pero Bueno mi hija era mi hija y lo era ya para siempre. Esto es dificil de entender, pero me sentí absolutamente vulnerable; sabía que ahora era, es más fácil hacerme daño y es que mi talón de aquiles, que a la vez me da fuerzas y saca al oso de mi, es mi hija. El camino de vuelta lo hizo dormida, estaba tan cansada como yo. Debio vivir aquella tensión como nosotros, pero no nos lo demostró en ningún momento.

De nuevo demostrando de que materia está hecha y sorprendiendo a todos, ni se movio, no protesto (a pesar de tener hambre atrasada) no lloró, casi ni se sintió en esas horas. Estuvo muy a la altura de las circunstancias y de lo que allí se vivia; mi niña es un cielo, un regalo divino. En el hotel Paco y Lola, nuestros amigos de camino y de viaje y del alma, nos recibían con un cartel en la puerta de nuestro hotel; "Bienvenida, Julia" y es que al fin estaba con nosotros. Este y los demás días comienza una vida LLENA, de amor, de alegría, de risas.... de Julia Bien; aun con algunas sorpresas qu aún nos deparaba el viaje y que lo complicaban un poco, ERAMOS FELICES.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sentimientos de una madre


Bueno haciendo un inciso a la historia que nos tocó vivir en Vietnam y acorde a los sentimientos brutales que ahora vivo, os dejo un video que me ha pasado mi amiga Ana y refleja como digo toda esta tormenta de emociones que vivimos en nuestra estrenada maternidad-paternidad. Os adelanto que perfectamente el felino podía ser el director de un orfanato en Hai Duong y los osos mi niña y su madre o su padre.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Mi viaje a Vietnam (III) conocimos a Julia Bien.


Ese momento en que ves acercarte a la niña de tu corazón es dificil de expresar en palabras. Pero lo hare lo mejor que pueda.

Ver a Bien tranquila lo hizo todo más fácil. Me habia dicho mil veces que debia intentar no llorar para no asustarla y salio bien los primeros 10 segundos. En cuanto mi niña se me echo en el pecho y me abrazó con sus manitas pequeñas sin llorar, como si ella lo esperara como yo; no pude contener las lágrimas. Le dije en voz baja- mamá ya esta aquí, para siempre- y me miro fijamente, se volvio a echar en mis pecho.


No se si lo entendió, no lo creo; pero mi corazón lo sintió latir más fuerte que nunca, eso sí. Sentía que los 5 años de espera estaban condensados en ese segundo. Me explico; sentí FELICIDAD, pero tambien miedo, responsabilidad, incredulidad; "sí, ¿esa era mi niña?, ¿la de la foto? , ¿se parecía?" supe que era ella, no había dudas, pero: una imagen real cobra sensaciones, olores, emodiones que una foto no desprende y todo lo sentía en un instante a una intensidad que parecía que mi pecho se salía, cobraba vida propia a costa de la mia, porque recuerdo que me costaba respirar.

Me dio lugar a sentir mucha rabia, como en el proceso, sí, porque ella no volvia con nosotros al hotel, las otras tres sí y a nosotros nos faltaba de nuevo un papel.... era la espera multiplicada por 100, con rostro, olor y un sentimiento tan hondo que sientes por primera vez que tu alma esta en un lugar, que se ubica en un marco a 9700 km de distancia de casa y con una dueña de 6 meses.
Sentí que ya nunca sería libre del todo, porque ya nunca el amor tendría condiciones como antes (quiero con locura a su padre, pero mi amor exige al menos ciertos limites y reglas en nuestra relación) . Ahora sabía que aquí no había condiciones y que esto era para siempre, sentí que me faltaba libertad y es que como bien dice Victor manuel "el amor que me libera, me roba la libertad". Me liberaba de la espera, me libera de la incertidumbre (ahora tenía rostro y piel) , me libera de las dudas (no hay duda la quiero como a nada en el mundo), me libera de las pasadas noches de preguntas (estaban todas o casi todas repondidas), pero me roba mi libertad, porque ya nunca pensaré libremente en mi, ella ya es lo primero; desde ese día.


Toda esta intensidad, tonalidad, casi brutalidad de emociones en un minuto de tu vida, estoy segura que de algún modo esta clavada en el alma y no en vano. Me sentí mas llena de vida a la vez que algo mayor, era madre para siempre. Así un contraste, un sí y un no, el ying y el yang es mi Bien. Eso sentí y eso siento ahora que mientras la vacunaban hoy por primera vez le decia que eso no era nada y que mamá estaba allí y que ella es fuerte y ahora escribeindolo lloro porque mi niña se ha llevado un berrinche.... esta es ahora mi vida.

El principio de este cúmulo de mociones que ahora siento y me hacen pensar que necesito tiempo y ayuda (amigos para hablar) comenzaban ese día, 23 de agosto de 2010. Aproveche cada minuto y segundo de aquellas horas con ella, no me cambie de ropa esa noche porque mi camiseta olia a ella y no la mande a lavar hasta que dias mas tarde la tuvimos para siempre con nosotros. Aún ahora necesito olerla y ver que respira cuando duerme.


Antes de marcharnos subi al orfanato a hacer un pis, no podia más. Vi el orfanato, su habitacion y esto es algo que no debí hacer (aunque me meara encima) porque sencillamente no soy la misma desde ese día. Lo más duro que he hecho en mi vida, fue decirle adios, (hasta mañana, volvería a verla el martes) a mi niña y ver como la subían a aquella habitación del orfanato. Aún nos quedaban sin saber entonces, varios días para estar cada minuto juntas. No dormi esa noche y sentí por primera vez en mi vida eso que llaman y de lo que profesionalmente tanto sé, senti ansiedad. Esa noche fue hasta ahora, la peor de mi vida; y solo puedo compararlo a una noche en que perdía a mi padre.

Pero mi camiseta olia a ella y ya sabía que no me iría de Vietnam sin mi hija, que Hai Duong estaba a hora y media en coche y que mi niña, era mi niña. Mi Julia era mi fuerza y mi Bien, el mar donde desde entonces me miraría. Mi Julia Bien, mi "fuerza del mar" me daba y me da la fuerza cada día.

He elegido esa foto porque ella, su cara no sale; no es la que mas me gusta, pero llevaba unos minutos con ella.



jueves, 16 de septiembre de 2010

Mi viaje a Vietnam (II)



Aquella mañana del dia 23 no la olvidaré jamás. Habiamos quedado a las 10 en el Hall del hotel para ir a Hai Duong, a hora y media mas o menos. No dormí, no pude desayunar y mi cuerpo no paraba de temblar. Vivia ajena a mi, como en una nube. Nervios, risas falsas ante comentarios que no alcanzaba a escuchar, oía pero no entendía. La imagen de la foto borrosa de mi hija en mi mente, en mi retina y su olor (que aun no había olido) ese que imaginaba en mi olfato. Recuerdo esa furgoneta (tipo bus pequeño) con las 4 familias, nerviosas, sonriendo y hablando sin parar- allá vamos- . Recuerdo el trafico algo mas ordenado en la region de mi hija, las casas con frontales estrechos y largas hacia atras (para pagar menos impuestos por la fachada segun nos explicaron) y los puestos en las calles. Mi mano apretando la de Fernando y el corazón que se me salia cuando paramos en la puerta del orfanato para esperar a que abrieran las verjas.






El pasillo hasta llegar a la habitacion que me llevaba a mi hija, se me hizo eterno, pero al llegar las cuidadoras enseguida fueron a por las niñas. Una de ellas dijo en alto -Bien- y yo grite " es mía" y mi niña fue la primera en aparecer. Para explicaros lo que se siente no tengo palabras, hoy al menos además, no me cuadra en este capitulo, necesito uno para explicar que pasa en el alma a ver a un hijo que deseas desde hace mas de 5 años y que has adorado en una foto; que de pronto aparece delante de ti, en carne y hueso y te mira fijamente.
Y es que mi Bien, estaba allí, frente a mi.

martes, 14 de septiembre de 2010

Mi viaje a Vietnam (I)


Muchos me habeis pedido que cuente nuestra historia en Vietnam. Hay partes de esta historia que deben ser privadas, por el bien de mi hija, pero hay otras que quiero compartir. Porque Vietnam es además un país maravilloso, donde la gente es un tesoro y porque es el país que mayor felicidad me ha otorgado.


Empezando por el viaje, fue agotador, el avión para mi excesivo, pero es evidente que pasaría 100 veces por lo mismo por obtener el resultado final. Aún así no pude dormir nada, solo escribia a Julia Bien y leía y pensaba, soñaba, imaginaba y me emocionaba pensando que allá iba. Pensaba sobre todo en mis amigas del alma que tienen que hacer pronto el mismo viaje; Isabel, Ana, Mónica etc...


Llegamos al país y nos recibio un clima tormentoso y no muy calido, fresco el ambiente, lo cual me gustó. Pense tampoco hace tanto calor..... dias mas tardes compobé que sí hace todo el calor del mundo concentrado en una ciudad. Pronto comprobe el caos circulatorio y confieso que pase miedo en el taxi que nos levaba al hotel. En pleno centro, vivimos muy pronto el Vietnam profundo y auténtico, las carnes del mercado al aire y sus moscas, los olores, la gente vendiendo, comiendo en la calle, cortandose las uñas de los pies y cepillandose los dientes al lado de una obra y una señora vendiendo dulces.... Debo confesar que los olores tan intensos, el caos, el ruido y supongo que mi cansancio hizo el resto, pero solo me apetecia una ducha y una siesta antes de la cita con los representantes de la ecai.


Pronto descubrí que no podía dormir y que mi estomago estaba resintiendo el cansancio y la comida del avión.... pero la felicidad del dia siguiente conocer a Julia lo podía todo. No dormi apenas esa noche y me imagine de mil formas el encuentro con ella. Solo había un pequeño detalle que nos hizo algo más triste la noche, nos comunicaron que habia un problema con una documentacion y que nuestra entrega no sería el proximo día como el resto de familias sino dos dias mas tarde. Me consolaba el pensar que cada dia iba a visitar a mi niña y que en vez del lunes el miercoles la tendriamos. Toda yo se preparaba para ese día, iba a cogerla en brazos, parecia mentira que solo unas horas me separaran de ella. Fue una noche larga, casi totalmente en vela, pero el amanecer en Hanoi de ese día no lo olvidaré nunca; fue otro regalo de Vietnam.

sábado, 11 de septiembre de 2010

YA EN CASA


No ha sido fácil, no ha sido todo maravilloso como quizás de forma romantica todos esperamos, pero ya estamos en casa. El sentimiento más "bestial" que puedas imaginar sentimos al estrenar paternidad y maternidad. Sentimientos de mil tonalidades se te pasan por la cabeza, todos rápidos, transformadores y con el unico parentesco de la intensidad. Igual piensas "esto es lo MEJOR que he podido soñar" que "donde me he metido" y ambos tan diferentes te sacuden el espíritu. Sin dudarlo Julia Bien es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero ha pasado y está pasando como un huracán, con una fuerza sobrenatural y una intensidad emocional, que siento que a veces me desborda. Soy FELIZ, responsable mas que nunca y me siento llena de amor.

Con todo lo bueno, lo maravilloso, la caótico y paras ser justo hay que nombrarlo, lo malo y la parte de pesadilla de nuestro proceso; no cambio este dia, esta mañana de juegos en la cama con ella, por nada.

Gracias a todos, por todo.

mil besos.